sábado, 28 de marzo de 2009

Terrible Catástrofe


El 16 de abril de 1947 en Texas City, Texas, EE. UU. de N. A., ocurrió una violenta explosión, la cual fue considerada como la más grande que se ha producido, aparte de las explosiones atómicas que se han efectuado.

Tres barcos que contenían explosivos volaron por los aires, y la población de Texas City fue inundada con flameantes desechos que destruyeron casi instantáneamente una fábrica de productos químicos valuada en diecinueve millones de dólares y produjo cientos de incendios. Hubo 551 muertos, 3.000 heridos graves, y una pérdida de cincuenta millones de dólares por los daños producidos en los edificios.

Todos estos perjuicios fueron causados por la desobediencia de un marinero o de un estibador que, violando la prohibición expresa de fumar, fumó, y arrojó la colilla del cigarro sobre alguna cosa inflamable; entonces se produjo un pequeño incendio que se comunicó a los depósitos de municiones, y después vino lo peor ... la catástrofe. Todo, por la desobediencia de un solo hombre.--A. L.

Para muchos obedecer o no es un asunto de vital importancia pero para la vida cristiana si y para el propósito de Dios también. Una vida obediente camina rumbo a la pista de la victoria plena, pero una vida en desobediencia se desploma por el abismo de la desesperación. Una pequeña desobediencia en nuestra vida puede ser el inicio de una catástrofe en nuestra propia vida y en la de quienes nos rodean. Que hoy podamos vivir en obediencia total, primero a Dios y luego a quienes son nuestros líderes.

Deuterenomio 7:12
Por haber oído estos decretos, haberlos guardado y puesto por obra, El Señor, tu Dios, guardará contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres.

Deuterenomio 28:1
Y sucederá que si obedeces diligentemente al Señor tu Dios, cuidando de cumplir todos sus mandamientos que yo te mando hoy, el SEÑOR tu Dios te pondrá en alto sobre todas las naciones de la tierra.

I Samuel 15:22
Y Samuel dijo:¿Se complace el Señor tanto en holocaustos y sacrificios como en la obediencia a la voz del Señor? He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio,y el prestar atención, que la grosura de los carneros.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Una simiente viva





La semilla es la palabra de Dios.
Lucas 8:11


Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.
1 Pedro 1:23


La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos.
Hebreos 4:12

Recuerdo que un día mi profesor de biología, un creyente, tomó unas semillas, nos las mostró y dijo: –La composición de esta semilla es nitrógeno, hidrógeno y carbono. Se podría fabricar una semilla parecida a ésta, pero ello no tendría ningún interés, porque si sembrara una semilla fabricada así, sencillamente sería absorbida por la tierra. En cambio, si siembro las semillas que Dios creó, producirán plantas, porque contienen el misterioso elemento que llamamos «el principio de la vida».
Luego, tomando su Biblia, prosiguió: –Esta Biblia se parece a otros libros, de los que algunos son tan antiguos como la Biblia. Pero sólo la Biblia es la Palabra de Dios, viva y permanente, una simiente incorruptible que nos puede hacer nacer a una vida nueva. Es imposible comprender su maravilloso poder; pero esta simiente divina sembrada en una buena tierra, es decir, en un corazón dispuesto a escuchar a Dios, demostrará que lleva en sí misma el principio de vida. Nos hace pasar de la muerte a la vida eterna, de la antigua a la nueva creación, de las tinieblas a la luz.
“Dios… os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9).

Extraido del devocionario "La buena semilla" día 18 de marzo 2009

lunes, 9 de marzo de 2009

Una salvación tan grande!!!


¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?
Hebreos 2:3

¿Qué haréis en el día del castigo?
Isaías 10:3

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Verdaderamente hay un conflicto entre el Dios santo, justo, y el hombre pecador. El primero no puede recibir al segundo. El profeta Isaías dijo: “Vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios” (59:2).

A Dios le produce horror el pecado, pero ama al pecador. Ama a todos los seres humanos, y éstos le devuelven mal por bien. Cuando Jesús vino a esta tierra tuvo que constatar: “Han aborrecido a mí y a mi Padre” (Juan 15:24). Entonces alguien puede pensar: –Si Dios es amor, basta que perdone nuestros pecados y la separación ya no existirá. Pero si bien es cierto que Dios es amor, también es santo y justo. Por ser santo no puede soportar el pecado en su presencia, y por ser justo debe condenarlo. Nadie puede aislar un atributo de Dios y desechar los demás.

Pero he aquí algo maravilloso: Dios supo mantener todos sus atributos y salvar al pecador. “No hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí” (Isaías 45:21). ¿Cómo pudo producirse semejante milagro? El Dios de amor entregó a su Hijo por nosotros. Jesucristo, que no tenía pecado, tomó nuestro lugar y se ofreció a sí mismo en sacrificio para salvarnos. El Dios justo lo hirió porque cargaba con nuestros pecados. El Dios santo sólo halló perfección en él. La obra fue perfecta y Dios, satisfecho en todos sus atributos, resucitó a su Amado.
Jesús es nuestro Salvador, mas es necesario creer en él para recibir “una salvación tan grande”.

No te afanes por los problemas de este mundo, mas bien cuida tu mente y corazón para tú y tu casa sean salvos en el día del juicio.

Dios te bendiga!!!!