sábado, 4 de octubre de 2008

Sigo adelante... siguiendo los pasos de EL...


2 Reyes 2: 9-10 “Al cruzar, Elías le preguntó a Eliseo: — ¿Qué quieres que haga por ti antes de que me separen de tu lado?
—Te pido que sea yo el heredero de tu espíritu por partida doble —respondió Eliseo.
—Has pedido algo difícil —le dijo Elías—, pero si logras verme cuando me separen de tu lado, te será concedido; de lo contrario, no.”

Elías y Eliseo caminaron juntos durante doce o trece años; Elías era el mentor de Eliseo.

Cuando Dios le dijo a Elías que iba a llevarlo al cielo, éste le preguntó a Eliseo qué quería que le regalara. Eliseo le podía pedir cualquier cosa, pero le pidió una graduación espiritual; quería el doble de lo que Elías tenía en lo espiritual.

Eliseo pidió algo difícil; él representa a los que tienen sueños difíciles, desafíos poderosos. Eliseo representa a esa gente que no queda por la mitad.

Sigo adelante porque ahora es mi turno
Dios eligió a Adán y Eva para llevar la gloria de Dios, pero ellos fallaron; entonces Dios levantó al pueblo de Israel, pero Israel también falló; por eso Dios levantó la iglesia, que somos nosotros.

Ahora nos toca a nosotros alcanzar las cosas difíciles que Dios nos ha prometido.

Este es nuestro mejor tiempo; somos la generación más bendecida de la historia porque estamos viviendo en el tercer día profético; que quiere decir que ahora nos toca a nosotros.

Ha llegado tu turno para que alcances las cosas que Dios te ha prometido.

Sigo adelante porque ya tengo el ‘sí’
El día que decidiste perseguir tu sueño, Dios activó los recursos para que lo alcances.
Alguien va a decir que sí a tu proyecto; pero antes de que lo aprueben otros van a decirte que no. Tenés que seguir hasta alcanzar el sí; ¡no te detengas!

Elías le dijo a Eliseo que no lo siguiera más, y Eliseo lo siguió. Cuando llegaron a otras dos ciudades, pasó lo mismo.
Pero cuando llegaron a Jordán, Elías se fue al cielo y Eliseo tomó su unción.

A veces desobedecer es obedecer a Dios; decile “NO” al “NO”. Sé un sin vergüenza del “no”.

La bendición tarda porque Dios te dará lo mejor.
La bendición es el premio a la perseverancia.


Sigo adelante porque está en mi ADN
El perro ladra, el pez nada, y nosotros conquistamos, está en nuestra naturaleza.
No puedo enseñarte a conquistar, solo puedo activar lo que Dios puso en tu corazón.
Hay un conquistador dentro tuyo al que nada ni nadie puede detener.

Todo lo que el hombre hace, lo hace a su medida. Pero el hombre fue hecho a la medida de Dios y, Dios no tiene medida: mi ADN es ilimitado.

Dice Lucas Marquez: “Dios no tiene problema con darte gloria, el problema del ego es un problema humano.”
Dios no tiene problema en hacerte conocido.

Sigo adelante porque ya identifiqué la medalla que me quiero colgar.
La diferencia entre un equipo de fútbol y un equipo profesional está en que, el equipo profesional pelea por la medalla.
Tenés que ver lo que querés lograr.

El que nos habita es el que venció en la cruz. Dios le dijo a la serpiente: “vas a atacar la simiente de la mujer, le vas a pegar en el talón.” Pero a la mujer le dijo que Jesús iba a atacar en la cabeza.
Jesús murió en el monte de la calavera, porque ese era un símbolo de la cabeza del diablo.

Tenemos un Dios que nunca perdió una batalla y, ese Dios nos habita y vamos a honrar su victoria.

No miro donde estoy, miro a donde voy; Dios te va a hacer conocido por algo.

Hay tiempos paralelos; eso significa que todo lo que lees en la Biblia se repite hoy, porque no hay nada nuevo bajo el sol.

Jesús a los doce años discutió con los religiosos, porque la tenía claro desde chico.
Cuando Dios te da un sueño te hace inmortal.

Sigo adelante porque sigo las huellas indicadas.
Hay alguien que ya caminó tu sueño, tenés que ver las huellas y seguirlas. No podés vivir sin seguir huellas.

Eliseo seguía a Elías; tu graduación espiritual nunca viene sola; alguien te la tiene que impartir.
Dios te ha puesto huellas para que sigas, para que el día de mañana vos dejes tu huella y alguien te siga a vos.

Sigo adelante porque estoy bendecido.
Bendita tu entrada y tu salida, tu acostar y tu levantar. No es tu entrada la bendecida; sos vos el bendecido.
Dios fue el que dijo: “te bendeciré”. Toda bendición que no disfrutás se te torna en maldición.
Sigo adelante porque me muevo con su palabra
La Palabra de Dios tiene vida; Jesús es la palabra.

Dios creó el mundo visible del invisible. Por medio de la palabra, Dios materializó el mundo invisible. Dios dijo ‘sea la luz’ y, la luz se materializó.
Tu futuro está escondido en tu boca, tu fe es el puente para tu mañana. Cuando vos hablás construís tu futuro.

Las promesas de Dios están incompletas y vos tenés que completarlas, por ejemplo: “Todo lo que hagas prosperará”. ¿Qué es ‘todo’? ‘Todo’ es lo que vos digas que es ‘todo’; el ‘todo’ para vos, no es lo mismo que para mí.

Dice que si permanecemos en su palabra tendremos mucho fruto. ¿Cuánto es mucho? Poné vos el valor. De acuerdo a tu nivel de fe vas a completar la promesa.

Permanecer en la palabra significa que aún cuando no te funcione tenés que confesarla.

Sigo adelante porque Dios tiene una sorpresa para mí
Dios quiere que te gradúes.
Elías y Eliseo caminaron juntos; vos tenés que caminar con gente que te puede llevar a otro nivel de fe.
Un día Elías le dijo que no lo siguiera más; pero Eliseo le dijo que no iba a dejarlo.

En otras dos ciudades, Elías volvió a decirle a Eliseo que ya no lo siguiera. Pero cuando llegaron al Jordán Elías le preguntó qué quería que le diera y, Eliseo le pidió la doble unción. Elías le dijo a Eliseo que tendría la doble unción si lo viera partir, esto quería decir que Eliseo tenía que mirarlo.

Si querés cosas grandes de Dios, Dios también te va a pedir. Cuando Dios te bendice fracasa si vos no bendecís a otro.

Dios no te gradúa por habilidad, sino por disponibilidad.

Dios le dijo a Gedeón que juntara 300 para ir a pelear. Uno de los que había convocado Gedeón fue a su casa para pedirle a sus padres la trompeta, un florero y una antorcha.
Cuando era medianoche, los 300 tocaron las trompetas y, sus enemigos terminaron matándose entre ellos.

La antorcha es tu pasión; es el fuego.
La graduación siempre es con fuego. El jarrón era donde se guardaba el maiz, y simboliza tu vida, tu ofrenda. Cuando tu vida se mezcla con tu pasión y tu adoración, Dios te da la victoria. Dios va a confundir a tus enemigos; todo lo que hagas te saldrá bien.

Tu existencia es una bendición!!!!

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